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Automatización · Facturación · Verifactu

Cómo automatizar la facturación de tu pyme (y llegar listo a Verifactu).

La facturación es, en casi todas las pymes, el proceso que más tiempo come y donde más errores se cuelan. Y ahora, además, llega Verifactu. La buena noticia: ordenar y automatizar la facturación resuelve las dos cosas a la vez. Te cuento cómo, sin tecnicismos y con las fechas legales reales.

Si llevas una pyme, sabes de lo que hablo: facturas de proveedor que llegan por correo y alguien teclea a mano en el ERP, facturas tuyas que hay que emitir, enviar y luego perseguir para cobrar, el cuadre del banco a final de mes, el archivo… Es trabajo necesario, repetitivo y carísimo si lo sumas en horas al año. Y es justo el tipo de tarea que mejor se automatiza.

En esta guía te explico, en cristiano, qué significa automatizar de verdad la facturación, qué partes conviene automatizar primero, y cómo encaja todo esto con Verifactu, la nueva obligación de Hacienda de la que seguro has oído hablar (y sobre la que circula mucha información desactualizada, porque las fechas cambiaron a finales de 2025).

Qué significa "automatizar la facturación" (no es solo emitir)

Mucha gente piensa que "facturar" es solo emitir la factura. En realidad el proceso completo tiene varias fases, y el tiempo se va sobre todo en las que no son la emisión:

  • Emisión de tus facturas (a clientes, recurrentes o puntuales).
  • Envío al cliente y registro de que se ha enviado.
  • Captura de facturas recibidas (las de tus proveedores) y su registro en el sistema.
  • Conciliación: cruzar lo emitido y lo recibido con los movimientos del banco para saber qué está cobrado y qué pagado.
  • Reclamación de cobros pendientes.
  • Archivo y conservación según marca la ley.

Automatizar la facturación es hacer que el software se ocupe del máximo posible de estas fases, dejando a las personas solo lo que requiere criterio. Vamos fase por fase.

Facturas recibidas: el OCR + IA que más tiempo recupera

Es, con diferencia, lo que antes se amortiza. El flujo típico que montamos:

  1. La factura del proveedor llega por correo (PDF, foto, escaneo) a un buzón concreto.
  2. Un flujo automático la recoge y se la pasa a un modelo de IA con OCR, que lee el documento y extrae los campos: proveedor, CIF, número, fecha, base imponible, IVA, total, vencimiento.
  3. Los datos se vuelcan en tu ERP o programa de contabilidad (Holded, Odoo, A3, Sage, SAP…) ya estructurados.
  4. El sistema avisa de duplicados (la misma factura dos veces), de importes que se salen de lo normal o de proveedores nuevos que conviene revisar.
  5. Lo que la IA no tiene claro se manda a una persona con todo precargado, para que solo valide en dos clics.

Lo importante de la IA aquí: no necesita que todas las facturas vengan iguales. Cada proveedor maqueta su PDF a su manera, y eso antes rompía cualquier automatización "de reglas". Un modelo de lenguaje moderno entiende la factura aunque cambie el formato, igual que la entendería una persona. Por eso este proceso, que hace dos años era frágil, hoy es sólido.

Facturas emitidas: emitir, enviar y cobrar sin perseguir

En la parte de emisión, la automatización ataca tres cosas:

Emisión recurrente. Si tienes clientes con cuota mensual, mantenimiento o suscripción, las facturas se generan y envían solas en su fecha, sin que nadie se acuerde de hacerlas.

Envío y acuse. La factura sale por correo al contacto correcto, se registra el envío y, si quieres, se guarda copia donde toque automáticamente.

Reclamación de cobros. Aquí está el dinero de verdad. Un flujo vigila los vencimientos y, cuando una factura se pasa de fecha, lanza un recordatorio amable por correo o WhatsApp; si sigue sin pagarse, escala el aviso. Dejas de "no acordarte" de reclamar, que es como se acumulan los impagados. Cada factura que cobras a tiempo es tesorería que no tienes que financiar.

Conciliación: saber qué está cobrado sin mirar el banco a mano

La conciliación es esa tarea de cruzar los movimientos del banco con tus facturas para saber qué se ha cobrado y qué se ha pagado. Hecha a mano, se va una mañana entera. Automatizada, el sistema empareja cada movimiento con su factura, marca lo conciliado y te deja una lista limpia de pendientes: lo que falta por cobrar (para reclamar) y lo que falta por pagar (para no llevarte sustos). Tesorería al día sin dedicarle el viernes.

Esta información, además, alimenta sola un cuadro de mando financiero: cobros, pagos, previsión de tesorería y antigüedad de la deuda, actualizado sin que nadie monte el Excel.

Y ahora, además, Verifactu: qué es en cristiano

Verifactu es el nombre con el que se conoce el nuevo sistema que obliga a que los programas de facturación generen registros inalterables y trazables de cada factura, de forma que Hacienda pueda verificar que no se han manipulado ni borrado ventas.

Viene de la Ley 11/2021 de medidas antifraude, que se desarrolló en el Reglamento aprobado por el Real Decreto 1007/2023 y se concretó técnicamente en la Orden HAC/1177/2024. El objetivo declarado es acabar con el llamado software de doble uso: programas que permitían llevar una caja "B" borrando o alterando tickets.

En la práctica, un sistema conforme a Verifactu hace que cada factura:

  • Genere un registro de facturación en el momento de emitirse, con una huella digital (hash) encadenada con la factura anterior, de modo que no se pueda borrar ni modificar una sin que se note.
  • Lleve un código QR que permite verificarla.
  • Incluya, si se opta por la modalidad de envío automático, la mención "VERI*FACTU", porque el registro se remite a la Agencia Tributaria en el momento.

Hay dos modalidades: la modalidad Veri*Factu (el software envía cada registro a la AEAT automáticamente, y a cambio tienes menos obligaciones de conservación) y la modalidad no Veri*Factu (los registros se guardan firmados en tu sistema, a disposición de Hacienda si los pide). Ambas son válidas; la primera es más cómoda para la mayoría de pymes.

¿Cuándo es obligatorio Verifactu? (las fechas reales, tras el aplazamiento)

Aquí está la parte donde más información desactualizada vas a encontrar. Originalmente se hablaba de 2025 y 2026, pero el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre, amplió los plazos. Las fechas vigentes a día de hoy son:

QuiénObligatorio desde
Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades (la mayoría de empresas)1 de enero de 2027
Resto de obligados (autónomos y demás en IRPF)1 de julio de 2027

Importante: es un aplazamiento, no una marcha atrás. La obligación sigue ahí; solo se ha dado más margen. Y los fabricantes de software de facturación deben tener sus programas adaptados antes de esas fechas, así que en la práctica los plazos para los proveedores son más cortos.

Hay excepciones que conviene conocer: quien ya esté en el SII (Suministro Inmediato de Información del IVA, las grandes empresas) no entra en Verifactu, y en los territorios forales del País Vasco y Navarra rige TicketBAI, su propio sistema equivalente.

Qué pasa si no cumples (sanciones reales)

La ley antifraude se tomó esto en serio y previó sanciones específicas en el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria. En términos generales:

  • Tener sistemas o programas de facturación que no cumplan los requisitos (no certificados, manipulables): sanción de hasta 50.000 € por ejercicio.
  • Fabricar, producir o comercializar software que no cumpla: sanción de hasta 150.000 € por ejercicio y tipo de sistema.

Es decir, la responsabilidad recae tanto en quien usa un programa no conforme como, sobre todo, en quien lo fabrica. Para una pyme, el mensaje práctico es sencillo: asegúrate de que tu programa de facturación es conforme a Verifactu a tiempo, y aprovecha para ordenar y automatizar el resto del proceso.

Aviso honesto: esto es información general, no asesoramiento fiscal. Para tu caso concreto, contrasta siempre con tu asesoría o gestoría. Lo que nosotros hacemos es la parte técnica: automatizar el flujo y conectarlo con un sistema conforme.

Cómo automatizamos tu facturación dejándote listo para Verifactu

Seamos claros con el reparto de papeles, porque hay agencias que prometen lo que no es. El software que emite tus facturas tiene que ser conforme a Verifactu: eso lo garantiza el fabricante del programa (Holded, Sage, Odoo y compañía lo están adaptando) o, si tienes un desarrollo a medida, hay que adaptarlo al reglamento. Lo que hacemos en BROMDEL es todo lo que rodea a esa emisión, que es donde está la mayor parte del trabajo manual:

  • Captura automática de facturas recibidas con OCR + IA y su registro en tu sistema.
  • Conciliación bancaria automática y lista de impagados.
  • Recordatorios de cobro por correo y WhatsApp.
  • Integración de tu software de facturación conforme con tu CRM, tu banco, tu Drive y tu cuadro de mando, para que todo se hable.
  • Desarrollo a medida conforme al reglamento cuando tu caso no encaja en un programa estándar.

Lo montamos, siempre que se puede, sobre herramientas open-source en tu propio servidor (con n8n como orquestador), para que no acabes atado a una suscripción cara por usuario. Es la misma filosofía de toda nuestra automatización de procesos: un sistema unificado, en tu infraestructura, con la mínima intervención humana.

5 errores típicos al automatizar la facturación

  1. Confundir Verifactu con la factura electrónica obligatoria. Son cosas distintas (lo aclaro abajo). Mezclarlas lleva a tomar decisiones equivocadas.
  2. Esperar a 2027 para moverse. Adaptar el software y ordenar el proceso lleva tiempo. Cuanto antes, menos prisas y menos riesgo.
  3. Automatizar sobre un proceso desordenado. Si la facturación está hecha un lío, primero se ordena. Automatizar el caos solo lo acelera.
  4. Quedarse solo con la emisión. El ahorro grande está en recibidas, conciliación y cobros, no en emitir más rápido.
  5. Montarlo sobre un SaaS que cobra por documento. Con volumen, esas tarifas se disparan. Mejor algo tuyo que escale sin penalizarte por crecer.

¿Cuánto cuesta y cómo sale a cuenta?

Como en cualquier automatización, el precio es a medida según el alcance, y lo cerramos antes de empezar. Pero el criterio para decidir es el mismo de siempre y no me invento ningún número: en una sesión gratuita medimos cuántas horas reales se van hoy en tu facturación (recibidas, conciliación, reclamación), lo ponemos en euros con tu coste/hora, y lo comparamos con lo que cuesta automatizarlo. Si no sale a cuenta, te lo digo y no lo hacemos. La diferencia con esperar es que, con Verifactu en el horizonte, ordenar la facturación ahora es algo que vas a tener que hacer igualmente: mejor que de paso te ahorre horas cada mes.

Checklist para llegar a Verifactu sin agobios

Si te abruma el tema, baja el ritmo y ve por pasos. Esto es lo que conviene tener hecho con margen, no en el último mes:

  1. Confirma con tu asesoría si te aplica y cuándo. Si tributas por Sociedades, tu fecha es el 1 de enero de 2027; si eres autónomo, el 1 de julio de 2027. Salvo que ya estés en SII o en territorio foral con TicketBAI.
  2. Pregunta a tu proveedor de software si tu programa de facturación se está adaptando a Verifactu y para cuándo. La mayoría de los fabricantes serios ya tienen hoja de ruta. Pídela por escrito.
  3. Si facturas con Excel o un sistema casero, asume que tendrás que pasar a un software conforme. No lo veas como un fastidio: es la ocasión de ordenar y automatizar todo lo demás.
  4. Aprovecha el movimiento para automatizar lo que de verdad come tiempo: la captura de facturas recibidas, la conciliación bancaria y los recordatorios de cobro. Eso no te lo da el software de emisión; es donde entramos nosotros.
  5. Conecta la facturación con el resto de tu operación (CRM, banco, Drive, cuadro de mando) para que el dato no se teclee dos veces.
  6. No lo dejes para el final. En 2026 todavía hay margen; cuando se acerque 2027, los proveedores irán saturados. Quien se mueva antes, lo hará con calma y mejores precios.

Y después de Verifactu: la factura electrónica obligatoria (Crea y Crece)

Conviene tener el mapa completo, porque vienen dos olas y no son la misma. Verifactu va de cómo se registran las facturas para que Hacienda confíe en ellas. La segunda ola va de cómo se intercambian: la factura electrónica obligatoria entre empresas y autónomos, que nace de la Ley Crea y Crece (Ley 18/2022).

La idea es que, en las operaciones entre empresas (B2B), la factura deje de ser un PDF suelto y pase a ser un documento electrónico estructurado que los sistemas puedan procesar automáticamente, con información de cuándo se ha pagado. Entre otras cosas, busca reducir la morosidad, porque obliga a informar del estado de cobro.

¿Cuándo? Aquí toca ser honesto: las fechas dependen del desarrollo reglamentario, que a día de hoy sigue pendiente de aprobación definitiva. La propia ley apunta a que, una vez aprobado el reglamento, las empresas de mayor facturación tendrían alrededor de un año para adaptarse y el resto algo más. Por eso no te doy una fecha cerrada: cualquiera que te la dé con seguridad absoluta, se la está inventando. Lo sensato es tenerlo en el radar y construir ya una facturación ordenada y automatizada, que es justo lo que te va a pedir esta norma cuando llegue.

La buena noticia es que todo lo que hagas ahora suma para las dos: una facturación digital, integrada y automatizada es la base tanto para cumplir Verifactu como para estar listo el día que la factura electrónica B2B sea obligatoria.

Cómo elegir un software de facturación conforme (qué mirar)

Si tienes que cambiar o actualizar tu programa de facturación, no todos sirven igual. Estas son las cosas que conviene revisar antes de decidir, para no equivocarte y tener que volver a migrar dentro de un año:

  • Que declare conformidad con Verifactu de forma expresa (y a ser posible por escrito), no un "estamos en ello" indefinido.
  • Que genere el código QR y la huella encadenada en cada factura, que es el corazón de la norma.
  • Que te deje elegir modalidad (Veri*Factu con envío automático a la AEAT, o la modalidad de conservación), según lo que mejor te encaje.
  • Que te permita exportar tus datos con facilidad. Huye de los sistemas que te atrapan y no te dejan sacar tu información si un día quieres cambiar.
  • Que tenga API o vías de integración. Es lo que permite automatizar el resto (captura de recibidas, conciliación, cuadro de mando) alrededor de él. Sin API, te quedas con una isla.
  • Que el soporte responda. Cuando se acerquen las fechas, la diferencia entre un proveedor que coge el teléfono y uno que no, se nota.

Nosotros somos agnósticos respecto al programa: trabajamos con el que mejor te encaje (Holded, Odoo, Sage y compañía) y construimos la automatización a su alrededor. Lo importante es que la pieza de emisión sea conforme y que el resto del flujo te quite trabajo de verdad.

Más allá de cumplir: lo que ganas ordenando la facturación

Es fácil ver Verifactu solo como "otra obligación más". Pero si lo enfocas bien, el cumplimiento es casi un efecto secundario de algo que te interesa por tu cuenta:

  • Menos errores. Lo que no se teclea a mano no se teclea mal. Menos sustos en el trimestre.
  • Tesorería al día. Sabes en todo momento qué has cobrado, qué te deben y qué debes, sin cerrar el mes para enterarte.
  • Decisiones con datos frescos. La facturación ordenada alimenta sola tu cuadro de mando: márgenes, clientes que más aportan, estacionalidad.
  • Menos dependencia de personas concretas. Si el proceso vive en el sistema y no en la cabeza de quien "siempre lo ha hecho", las vacaciones y las bajas dejan de ser un problema.
  • Tiempo recuperado. Las horas que hoy se van en administración vuelven al negocio. Ese es, al final, el verdadero retorno.

Por dónde empezar si solo puedes automatizar una cosa

Si todo esto te parece mucho de golpe, quédate con una idea: no hace falta hacerlo todo a la vez. Y si solo puedes atacar una pieza, mi recomendación es clara: empieza por la captura de facturas recibidas.

¿Por qué esa y no otra? Por tres razones. Primero, es donde hay más volumen: entran muchas más facturas de las que emites, así que el ahorro de tiempo es mayor. Segundo, es donde se cuelan más errores de tecleo, que luego cuestan disgustos en el IVA. Y tercero, es la parte que no te resuelve el software de emisión: por mucho que actualices tu programa para Verifactu, las facturas de tus proveedores van a seguir llegando en PDF y alguien va a seguir metiéndolas a mano… salvo que lo automatices.

Una vez tienes eso rodando y notas el alivio, lo natural es seguir por la conciliación (saber qué está pagado sin mirar el banco) y luego por los recordatorios de cobro (que no se te escape ningún impagado). Es un camino de pasos pequeños donde cada uno se nota desde la primera semana, no un macroproyecto que te bloquea medio año. Así es como trabajamos: empezar por lo de mayor retorno y avanzar sobre seguro.

Preguntas frecuentes

¿Verifactu y la factura electrónica obligatoria son lo mismo?

No, y es la confusión más habitual. Verifactu obliga a que tu software genere registros inalterables para Hacienda (viene de la ley antifraude). La factura electrónica obligatoria entre empresas viene de la Ley Crea y Crece (18/2022), va de que las facturas B2B sean electrónicas y estructuradas, y tiene su propio calendario, aún pendiente de desarrollo reglamentario. Son dos obligaciones diferentes que conviene no mezclar.

¿Tengo que cambiar mi programa de facturación?

No necesariamente. Si tu programa se adapta a Verifactu (la mayoría de fabricantes lo están haciendo), basta con actualizarlo y configurarlo bien. Si facturas con Excel o un sistema propio no conforme, ahí sí habrá que migrar o adaptar.

¿Y si facturo con Excel?

Excel no es un sistema conforme a Verifactu. Tendrás que pasar a un software de facturación conforme. La buena noticia: es la oportunidad perfecta para automatizar de paso todo lo demás y dejar de teclear.

¿Esto vale para mi asesoría / gestoría?

Sí, y especialmente. Las asesorías manejan facturación de muchos clientes; automatizar la captura y el registro multiplica el ahorro. Lo vemos a menudo con despachos del sureste de Madrid.

¿Los datos de mis facturas se quedan en mi servidor?

Siempre que es posible, sí. Trabajamos con herramientas autohospedadas para que tu información no viva en una plataforma de terceros.

¿Verifactu aplica también a los tickets y facturas simplificadas?

Sí. El sistema afecta a los programas que emiten facturas, incluidas las simplificadas (lo que coloquialmente llamamos tickets). Si tu negocio emite tickets con un TPV o software, ese sistema también tendrá que ser conforme.

Tengo varias sociedades, ¿cómo me afecta?

Cada sociedad sigue el calendario que le corresponda según su forma de tributación. Lo habitual es unificar el criterio y la herramienta para todas, de modo que la gestión y la automatización sean las mismas en todo el grupo. Es justo el tipo de caso donde tener el flujo bien montado ahorra muchos quebraderos.

¿Tengo que esperar a que mi gestoría me diga algo?

Tu gestoría es quien mejor te dirá cómo te afecta fiscalmente, así que habla con ella. Pero la parte técnica —elegir y configurar el software, automatizar la captura, la conciliación y los cobros— puedes irla preparando en paralelo. Cuanto antes empieces, más tranquilo llegarás a la fecha.

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