Cuadros de mando a medida que reúnen lo que de verdad mueve tu local —ventas por turno, food cost, margen por plato, mermas y ocupación de mesas— en una sola pantalla. Conectados a tu TPV y actualizados solos, sin cuadrar nada a mano.
Ejemplo de cuadro de mando a medida. Para tu restaurante adaptamos las métricas a hostelería. Pruébalo navegable →
En hostelería notas si va bien o mal por instinto: la sala llena, la caja al cerrar, lo que te cuenta el jefe de cocina. Pero los datos están repartidos —en el TPV, en las apps de delivery, en las facturas de proveedores, en un Excel— y cuadrarlos lleva tiempo que no tienes. Cuando sacas la cuenta del mes, ya no puedes cambiar nada.
Un cuadro de mando a medida reúne todo eso en una pantalla que se actualiza sola. Entras por la mañana y ves cómo fue el servicio de ayer, qué platos tiran y dónde se te escapa el margen.
Muchos locales saben lo que facturan, pero no cuánto ganan con cada plato. Y casi siempre hay sorpresas: el plato estrella que deja poco margen y el sencillo que es oro. Cruzando tus escandallos con las ventas del TPV, te enseñamos en una tabla ordenada qué deberías potenciar en la carta y qué te está comiendo el beneficio.
No te pedimos cambiar de sistema ni meter datos dos veces. El cuadro de mando se conecta a lo que ya usas y se alimenta solo:
Lo conectamos con las mismas integraciones y automatizaciones que usamos en el resto de proyectos: los datos viajan solos y el panel siempre está al día.
Si tienes más de un local o una pequeña cadena, te montamos un panel que compara todos tus restaurantes entre sí —ventas, food cost, ticket medio— para ver de un vistazo cuál va fino y cuál necesita un empujón.
Un Excel con macros o una plantilla estándar acaban siendo frágiles: se rompen, dependen de una persona y no encajan con tu carta ni tu operativa. Tu cuadro de mando se diseña alrededor de cómo funciona TU restaurante —tus turnos, tu carta, tus métricas— y lo mantenemos nosotros.
Si lo tuyo se resuelve con una herramienta estándar, te lo decimos honestamente. No vendemos humo.
Sesión gratuita de 30 minutos. Sin compromiso. Te decimos si tiene sentido (o no).
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